Siempre PresenteNo sé si la vida alguna vez pueda dar explicación a tantas preguntas que le se hacen...
Quizás no necesitemos de ello, sino más bien hay que mirar a quienes han pasado la barrera de los cincuenta...
Ver en sus pieles resecas por los años de viento en el rostro...
Aquellas manos surcadas y pintadas de nuevos tonos disparejos...
Ver que en ese andar más mesurado hay vida, una larga y recorrida vida...
¿Tan triste parece ser que algún día dejemos de recordar?...
Hay que verlo como una gran bendición, la vida nos regalará un espacio para dejar de contabilizar los días, las compras, los años, las cosas, incluso a los otros... Será un tiempo en donde podremos descansar de las obligaciones y reposar el presente, ese presente que cada segundo es uno nuevo, dejándo que se pierda el anterior en el pasado.
Ellos pueden estar más débiles del cuerpo, no del espíritu ni de la fuerza con viven, pero nosotros, nosotros somos más débiles de espíritu que ellos...
Esa es su grandeza del presente, la fortaleza con que viven en un medio donde habemos unos que sufrimos por eso y otros que lo vivnecian con indiferencia... Ambas no son una buena manera de agradecerles las fortaleza con que nos muestran que hay que vivir...
Dedicado a aquellos que fueron padres para mí, mis nonos...
A tí nono que me acompañas en el corazón cada día que el viento toca mi rostro sin resecarlo aún y a tí amada nona, la mujer más maravillosa que he conocido, que la vida te regala la gran bendición del siempre presente.
Gracias por la vida...